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29 de noviembre de 2011

Gustave Flaubert (Cartas a Madame Colet, 1846)


En la ciudad donde vivo (Medellin) hay un programa para incentivar la lectura que se llama "Palabras Rodantes". En ciertas estaciones del metro hay unas especies de dispensadores de librillos. Allí puedes tomarlos prestado o devolverlos. Según sea el caso. Hace poco (no quiero reconocer que no quería devolver el libro) tomé prestado uno color púrpura que se titula Gustave Flaubert Cartas a Madame Colet, 1846. En este libro descubrí que el señor Flaubert nació el 12 de dic de 1821en Ruan, Alta Normandía y murió el 8 de mayo de 1880 en Croisset, Baja Normandía. El punto es que pensaba que el tipo era un romántico...De esos melosos porque tenía en mi mente, la idea (que no sé cómo llegó ahí) de que Madame Bovary (click para descargar) era un libro que hablaba de un amor ideal.. De un amor realmente romántico, pero que a diferencia de Romeo y Julieta, era un libro en el que todo era perfecto, porque el autor era un optimista, pero ¡No! Resulta que al leer las cartas que le escribió a Madame Colet me di cuenta que el señor si es romántico y perfeccionista a morir en sus propios escritos, pero no es para nada optimista. Como se evidencia en esta carta CROISSET 6 de Agosto de 1846: "Me dedico al arte porque eso me divierto, pero no tengo ninguna fe en lo bello, más que en el resto". Tiene un autoestima por el piso que lo hace pensar que el amor profesado por la sublime Loise Colet es demasiado: "Me humillas por lo grande tu amor". Y su pesimismo se evidencia aqui: "nunca veo a un niño sin pensar en que se hará viejo, ni una cuna, sin imaginar una tumba". A pesar de que normalmente soy una persona optimista, no podría evitar estar de acuerdo con este señor al afirmar: "...prefiero inquietar tu felicidad ahora, que exagerarla fríamente, como lo hacen todos, para que después su pérdida te haga sufrir más". Ahí, si señor Flaubert, me le quito el sombrero. Y la mejor frase: "...Soy tímido, a pesar de mi cinismo, a causa tal vez de él". (Todos los apartes aqui expuestos son de la misma carta).

Esta frase, creo que es lo que resume mi vida (a nivel sentimental): CROISSET, MEDIA NOCHE DEL MARTES 4-5 de Agosto de 1846 "...No pensemos ni en el porvenir, ni en el futuro, ni en nada. Pensar es la manera de sufrir. Dejémonos llevar por el viento de nuestro corazón, tanto como hinche la vela".
Y luego, vuelve a aparecer el pesimista: "Una o dos alegrías llenan el corazón, pero todas las miserias de la humanidad pueden darse cita en él. Vivirán allí como huéspedes". Eso lo dice en su carta del 8-9 de agosto de 1846. Y no sé por qué me recuerda una frase que creo, se la achacan a Mario Benedetti: "No es que sea pesimista, soy un optimista bien informado".
No me molestaría escudarme en esa frase para justificarme: "...Lo grotesco del amor siempre me impidió entregarme a él" (Agosto 9 de 1846).
En este punto creo que cabe anotar dos cosas: La primera es que esos amores eran  "prohibidos".
Bueno, espero que esto les haya servido, y que como siempre, los deje un poco "picados" para saber más del libro.

22 de noviembre de 2011

El Diario de Emma Buffei (Amor I)

Ya hemos dicho que Emma tiene un cúmulo de complejos y miedos que muchas veces la paralizan y le evitan vivir las cosas que cualquier persona "normal" viviría... Pero cierto, Emma no es "normal"...Al menos, no en la forma en la que la gente lo piensa... Por ejemplo, cualquier joven normal quiere aprender a conducir y de hecho tener su propio auto (No, no es una indirecta para ti, S). Pero Emma no... Lo más cerca que ha estado de conducir fue aquella vez que solo por pasar más tiempo con un amigo, sugirió que le enseñara a manejar moto. Todo iba bien, hasta que llegaron a un resalto y ella se asustó, pero el profesor dijo: Tranquila, ya pasamos, mira que aqui viene otro. Hasta ahí, todo es "normal". Pero Emma lo cambió cuando espontáneamente dijo: Espera abro los ojos y me explicas lo otro que tengo que hacer o.O... Por Dios Emma!!! Eres tú la que va manejando... Si, pero me dio miedo. 

Pero si había algo que realmente disfrutaba eran los viajes en metro, o en bus, o en cualquier tipo de transporte público, o incluso, las caminatas. Esos tiempos eran maravillosos para ella. Lo mejor de todo era ver gente en la calle, escuchar un pedazo de conversación por aqui y completarlo con el gesto de alguien por allá, o con un trozo de canción de acuyá... Así que ese día, como siempre que estaba "estresada" o deprimida y que simplemente sentía que no podía más consigo misma, decidió salir a dar una caminata... Lo único que empacó en su bolsillo fue un reproductor de música, porque eso siempre le alegraba el alma: la música, el saber que alguien había encontrado la forma correcta de combinar las palabras que ella no sabía cómo organizar para decir lo que sentía sin sonar torpe. Así que iba caminando, mirando un rato las nubes, por otro rato a las personas que salían a trotar, o pasear las mascotas, uno que otro pasaba afanado, quizás corriendo a cumplir algún compromiso laboral, una que otra pareja en sus primeros días de amores, y uno que otro personaje que es mejor no recordar. Pero de pronto, escuchó unos versos que llamaron su atención:
"Me pudo el miedo y no me supe defender
puedes llamarlo cobardía o simplemente poca fe
se volvió a pasar mi turno y no sé si fue esta vez
por pasarme de la raya
o por no saber beber
y no me dejaste otra opción
que arrancarme la piel y aguantar el dolor
y no escuché al corazón
si borre de mi memoria el recuerdo de tu voz
me marché sin hacer ruido para no decirte adiós."
Eso era algo que a Emma le pasaba muy seguido... Se le pasaba el turno... El turno de ser feliz, el de enamorarse, el de vivir... Siempre era igual...El miedo se apoderaba de ella... Y en su caso, era tanto la cobardía como la falta de fe.. La falta de fe en el otro y más aún, en ella misma, la cobardía que la hacía pensar que se podía equivocar pero que le hacía temer más aún, acertar.. Así que Emma recordó cuántas veces le propusieron matrimonio y simplemente salió corriendo... Muchas veces recordaba a esas personas y sentía algo de nostalgia pues, se imaginaba, en su mundo perfecto que la gente que se casaba, era feliz, porque lo había pensado bien, pero era falso... Y recordó cómo unos años después, retomó la comunicación con ellos y cada uno contó como su matrimonio se convirtió en un desfile de decepciones hasta llegar a un irrevocable y doloroso divorcio. 
El punto es que Emma tuvo su "corazón en una caja" tal como le pasó a los médicos del Seattle Grace (Grey's Anatomy) y en ese momento se dio cuenta que esa cobardía, ese "marcharse sin hacer ruido para no decir adiós", probablemente la había salvado de unas experiencias muy negativas. En todo caso, aunque vale la pena ser cautelosa, a partir de ese día, Emma se propuso no serlo tanto... Porque la vida, al igual que el carnaval:"Quien la vive, es quien la goza"

Esta entrada ha sido creada como parte del proyecto de noviembre del grupo "Adictos a la Escritura" y el fragmento, es de una canción del grupo "La quinta estación" titulada "Para no decirte adios"

6 de noviembre de 2011

La intensidad de un recuerdo

Es común que las personas digan: "Lo recuerdo tan claro como si fuera ayer". Lamento decir que esa frase no puede ser cierta...Al menos, no en mi caso...Así que a partir de ahora, la reemplazaré por: "Lo recuerdo como si hacen años..."No es que sea una revolucionaria en este tema, lo que pasa, es que me he estado analizando...Quizás sea porque hace tanto que no escribo ni leo que estoy como un adicto en época de desintoxicación...Quizás estas sean mis alucinaciones y en medio de mi desespero, las utilice como un soplo divino (y mínimo) de inspiración.... A veces me cuesta recordar lo que ha sucedido el día anterior y mucho más el mismo día... Como la vez que perdimos un concurso tipo dinámica porque pedian que uno llevara una media verde y pensé: Ay si me hubiera puesto ese par hoy!!! Vaya sorpresa cuando llegue a la casa y al quitarme los zapatos, descubrí que llevaba justo ese par de medias....
Pero eso sí... Cuando pasan unos días, la memoria se vuelve mágica... Como si tu mente fuera un papel en el que han escrito con tinta de limón y el tiempo fuera ese calor  que poco a poco revela el mensaje secreto, o en este caso..El recuerdo de lo vivido más claramente...He intentado varios métodos.... Como el de cambiar el anillo de posición y casi siempre que lo veo reacciono igual: Ay qué incómodo es tener el anillo en otro dedo. Así que simplemente lo vuelvo a su posición normal, hasta el momento en que alguien me hace un comentario y pienso: Cierto, por eso me había cambiado el anillo de posición....
En fin...Es probable que esta entrada sea solo una divagación sin sentido, producto de mi absurda, inexplicable y en especial incontrolable necesidad de escribir, de alimentar este blog para sentir que me alimento a mi misma... Quizás tenga razón...O quizás usted, querido lector, esté totalmente en contra, porque su cerebro funciona normalmente, como el de la gente que creó ese decir y usted si recuerda mejor lo que pasó ayer en vez, de lo que pasó hace una semana... En todo caso, mi adicción quedó satisfecha... Y usted logró cubrir un poco del tiempo libre que tenía con una actividad que si no es productiva, al menos, no arriesga su salud e integridad física.