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14 de mayo de 2007

Quise Decírtelo...

Quise decirte que eras tú… Que eras tú mi sueño hecho realidad. Quise decirte que eras maravilloso, pero dejaste de escuchar… Quise decirte que te quiero cerca y tú, justo en ese momento, precisamente en ese instante te alejaste.

Quise decirte que ya no había más qué decir, pero me callaste con tu mirada. Con esa mirada que me decía a gritos: “Yo siento lo mismo que tú. Siento que nacimos para estar juntos, pero igual que tú siento miedo, siento miedo no sé si de herirte o de salir herido, no sé si de que esto pase o de que no pase como me gustaría. No sé si solo me queda el sin sabor de saber que de eso tan bueno no dan tanto o el temor de que si lo deseas demasiado la vida te lo regala”.

Cada una de esas palabras fue maravillosa. Cada frase ajustaba perfectamente a lo que yo también sentía en ese momento. Cada mirada fue un beso atrincherado que no se sintió culpable pero que siempre alimentaba el amor que se profesaban estas dos almas… Dos almas enamoradas, perdidas en una inmensa pasión cuyos cuerpos no han materializado porque el temor los ha congelado…

Quise decírtelo, pero preferí escribírtelo….

¿Si supieras que eres tú el protagonista de una historia que todos los días lees y el autor de un sentimiento que hace de esa historia un conjunto de sentimientos cada vez más grandes, seguirías ahí sentado sin hacer nada?, ¿Tomarías las riendas y le darías aún más sabor a esta historia?

Piénsalo… Y Hazlo

13 de mayo de 2007

Tú y yo

Son las quince horas de un domingo como cualquier otro... Yo estoy aquí sentada frente a mi confidente intentando no pensar en ti, mientras tú... Tú andas en algún lugar de tu pequeño mundo...
Ese pequeño mundo que siento cerca a mi cuando me miras y con una mirada me besas, me confiesas una locura desenfrenada nunca antes sentida, pero intensamente vivida... Heme aquí, sentada en mi casa, planeando como lograr que tú, aceptes dejarme entrar en el castillo de tu corazón para preparar el jardín en el cual crecerá el amor que Dios ha estado guardando para ti... Yo aquí, preguntándome si habrás pensado en mi y tú allá quizás intentando olvidar que pienso en ti... Yo aquí, intentando obtener paciencia mientras Dios me da las señales y tú... Intentando dejar de emitir algún tipo de señal. Yo acá queriendo estar allá. Y tú quizás deseando no estar en un lugar diferente.
Si fueras un planeta extraño, sería fácil formular un proyecto y convencer a todo el mundo de que debo ir a conocerlo. Si fueras fuego sería fácil tenerte a mi lado... Si fueras una hoja, te tendría metido en mi billetera, así estarías siempre conmigo. Si fueras solo un ave que vuela, te adiestraría para que usaras tu libertad y volvieras a mi.
Pero, no eres nada de eso aunque probablemente te parezca a todos en algunas cosas. Eres lo que no quiero que seas, pero si la persona que quiero... ¿Cómo hago para explicarle a todo el mundo que tú y yo somos uno, pero tú no te quieres dar cuenta?.
¿Será que soy yo la que debo darme cuenta que no siempre las cosas son como quiero? ¿Será que tú y yo es solo algo que nunca podré decir al referirme al amor?
Te dejo la tarea... Ayuda me :)

Deja a Dios obrar en ti

Yo sé que no soy la persona más dispuesta a asistir a misa y a cumplir con todos los “Compromisos” que uno adquiere con Dios para poder ganarse el cielo, pero… El sábado, en medio de mi depresión, sólo le pedía que obrara en mi, que me recordara que Él existe, que soy yo la que se aleja, pero que Él siempre está en mi corazón. Recuerda que Dios vive en ti y en cada una de las personas que te rodean, algunas se cierran y no son capaces de escuchar esos gritos desesperados y señales de alerta que Él emite cuando considera que es más necesitado de lo que tú crees.

Él, me mostró un ángel, un hermoso ángel que nunca pensé que existiera, pero ahí estaba, esperando por mi para mostrarme esas cosas maravillosas que Dios tiene guardadas para mí. El dolor es algo que siempre se siente… Somos humanos y no podemos pedirle a Dios “Evita que sienta este dolor”. Pero, si podemos decirle. “Señor, te agradezco que me permitas recordar que soy un ser humano y que mis sentimientos están conmigo, sólo quiero Señor que me ayudes a sacar de este sentimiento negativo las cosas buenas que Tú Señor, deseas que yo obtenga. Te agradezco Señor por haberme elegido para superar este dolor. Si lo estoy viviendo yo, es porque nadie podría manejarlo de una mejor manera. Sólo recuerda Señor que te necesito. Así que no me dejes alejarme de Ti. Mantenme en tus brazos y contigo Señor. Gracias”.

Dios es la fuente de todo el amor, de toda sabiduría, de todo conocimiento. Eso no es fácil, pero recuerden que no pueden perder las energías en un dolor que pronto pasará y que incluso es muy pequeño frente a las otras cosas que afrontan las personas… ¿Cuántos han perdido a su familia en condiciones inesperadas?, ¿Cuántas personas en el mundo deben drogarse para obtener fortaleza y vender su cuerpo solo por una comida?, ¿Cuántas personas deben recurrir a fuerzas oscuras para lograr conseguir al menos un amigo sincero que las quiera de corazón?

Ahora piensen, ¿Cuántas personas hay allá fuera deseando trabajar en sus puestos?, ¿Cuántas personas hay en este mundo deseando tener un cuerpo como el de ustedes?, ¿Cuántas personas darían la vida si fuera necesario para tener al menos por un día una familia maravillosa como la que el Señor les regaló a ustedes y que todos los días las espera?

P.D.: Sólo para no perder la costumbre de citar a mi fuente de inspiración… “No hay mal que dure cien años ni idiota que lo soporte”. Además, alguien me enseñó… La vida es bella, el feo es uno. Y como dice la Hermana Glenda… “Si conocieras el amor que Dios te tiene dejarías de mendigar cualquier amor”.

Tarea: Hagan un listado de todas las cosas buenas que tienen sus vidas, hagan un listado de todas las cosas malas. Sólo ustedes serán capaces de determinar si son unas “empresas” 100% prometedoras (cosa de la que yo estoy completamente segura).