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11 de agosto de 2011

El alma es de papel

Bueno, dije que contaría las aventuras de Emma, aqui va una de las tantas... Emma sólo creyó haberse enamorado una vez (o eso es lo único que ella es capaz de reconocer como amor). Se enloqueció al punto de estar dispuesta a hacer realidad el sueño de él de verla como ama de casa, aunque esa fuera su pesadilla más temida. Pero nada es eterno, ni siquiera el amor obsesivo que te hace cometer locuras, y todo llega a su final...Al menos, "oficialmente"... Porque hay historias a las que siempre les estamos buscando un final alternativo. Esta es una de esas. Y ese día, como muchos otros, él la llamó, con la misma intención de siempre, recordarle (o recordarse a sí mismo) qué tanto era que ella lo amaba y las cosas que estaba dispuesta a hacer por él. Pero esta vez, algo había cambiado así que ella no corrió como siempre, sino que dijo: "Tengo algo del trabajo que hacer". A lo que siguió: "¿El trabajo es más importante que yo?". Normalmente, las personas hablan sin pensar y terminan diciendo cosas como que el Joe was a happy person and the music... o el tan conocido: "Perder es ganar un poco"... En el caso de Emma fue un simple: "Si"... Y si, era hora de que ella estableciera sus propias prioridades y se dió cuenta que infortunadamente, esas migajas de amor (que en realidad es solo sexo), no eran lo que quería, porque al final, siempre termina sintiéndose peor que antes... Porque si al hambriento solo le sirves sobras, no saciarás su hambre, sino que la avivarás como el viento aviva el fuego... Y ese día Emma descubrió que al perder la oportunidad de "verlo", ganó un poco... Un poco de autoconfianza, de autoestima, de todas esas cosas que se esfumaban cada vez que escuchaba esa voz de locutor. Al colgar el teléfono Emma notó algo extraño... Eran como pedacitos, como si algo se hubiera roto... Entonces entendió a qué se debía el sonido que escuchó al decir: "Si", era su alma la que se partía... Ahora, ha guardado los pedacitos en una urna... Y la pirómana que lleva dentro le dice: Si les echas fuego, revivirán de sus cenizas, tal como lo hace el Ave Fénix... ¿Será que se atreve?, ¿será que resultará?

5 de mayo de 2011

Asalta Cunas

Si tuviera que crear una definición para este término diría: "Usado como adjetivo masculino, se refiere a las personas suelen salir o tener parejas con personas 10 o 15 años menor." Pero luego me pregunto: ¿Masculino? Bueno, como diría mi abuela: el mundo está de cabeza y todo es al revés; ahora las mujeres conquistan a los hombres y asaltan cunas. Oh, si... Así es...

Y tengo una fuente de pruebas irrefutables: Facebook. Es decir, voy a darle forma a este intento frustrado de artículo y empezaré por el principio. En estos días, no recuerdo ya ni siquiera el motivo, me dieron ganas de "rayarle" el muro a alguien (tradúscase: coquetear). Y a la izquierda me sorprendió el cuadrito de "Tiene un relación con..." (el nombre es absolutamente irrelevante para la historia). En ese momento, como buena mujer... Sentí que perdía la batalla... Aunque no me guste el tipo y no quiera nada con él, me hierve la sangre saber que ya no puedo coquetear con tanta libertad como antes.. Así que, le di click a su nombre para conocer a mi enemiga. No sólo me sorprendió su belleza sino algo más: Su edad!!! La vieja le lleva entre 10 y 15 años. Ahí, mis antenitas de vinilo se activaron y empezaron a atar cabos, lo cual me llevó a revisar otros perfiles. Todo quedó al descubierto: ahora son los manes los que buscan parejas entre 10 y 15 años mayor. En medio de mi aturdimiento (por alguna traumática y extraña razón le tengo FOBIA a ese tipo de relaciones) se me ocurrió que algo de bueno debe haber, porque incluso, algunos hablan de matrimonio (no es que me quiera casar, pero tampoco me molestaría vivir la experiencia). Sólo por las dudas: Andar con un hombre 10 años menor que yo. Bueno, no puede haber una diferencia más grande, eso implicaría que tuviera unos 15 años y creo que me demandarían por pedofilia, lo cual estaría bien justificado... Hasta mis alumnos son mayores!!!.

Pero bueno, superado el tema. Dije: Al diablo lo de los 30-35 años, sin hijos, con independencia económica y medio de transporte. No se me ocurrió una posible forma de conocer a esa persona, así que mi fantasía parte de que mágicamente nos conocimos y cuando nos dimos cuenta: "ya era demasiado tarde".

Por lo tanto, llegó el fin de semana y vamos a salir. Vamos a cine, a ver por quinta vez su película favorita de la temporada: RIO (no es que sea mala, es solo que cuando te descubres repitiendo los diálogos, se hace evidente la necesidad de buscar alternativas a tu vida amorosa). Eso sí, horario matutino, la mamá no lo puede recoger después de las 6 de la tarde. Pero como buen caballero, cuando la madre lo recoge, la convence de que me lleven a la casa. Oh por Dios!!! Soy la abuela... Quiero decir, su madre fue madre soltera a los 16, ahora es una cuchi barbie, cargada de seguridad y cirugías y cosas que como toda buena aspirante a intelectual, yo no tengo... Así que me siento vieja.. Como la madre de la cuchibarbie... La abuela del niño...Aaaaaaaaaaaaahhhhhhhhh...

Bueno, me comí el cuentecito de "el amor es más fuerte" la diferencia de edad es irrelevante. Planeamos la siguiente cita: como él acaba de pagar las pruebas ICFES saber 11, y no trabaja, anda sin pasta...Me toca invitarlo, eso me da la libertad de elegir el sitio: vamos a mi restaurante favorito. Y por pura Ley de Murphy, ahí están los compañeros de la U que nunca me encuentro... Y esa gente del trabajo que pensé vivía en otro planeta. Claro, me saludan entre risas y me toca presentar al niño. Uno dice: Pensé que tu hermano era mayor. Ahí mi cara color canela se vuelve roja como un tomate, y el peinado punk (pelos parados) aparece como por arte de magia. Haciendo un esfuerzo sobre humano balbuceo que no es mi hermano. Y ahí se deja venir el comentario estrella: ¿Ahora trabajas de niñera? Mientras en mi mente pasan imágenes de un asesinato (el del chistoso) y una catástrofe natural en la que el piso del restaurante se abre y me traga la tierra, sonrío forzadamente y digo: no, es un amigo. Así que para mi infortunio, sobreviví.

Respiro profundo y digo: "La tercera es la vencida" y así fue. Esta vez, es él quien escoge el "parche"... Así que salimos con sus amigos a un concierto público. Y ahí estamos: un montón de jóvenes creyéndose maduros porque cuestionan las decisiones y notas asignadas por el profesor, criticando las pruebas icfes que serán dentro de poco, sin saber qué desean estudiar ni donde... Siento que la cabeza me da vueltas, parece que viajara en el tiempo, pero mi cuerpo no está preparado para eso, mi mente menos... Quiero vomitar, pero en cambio, alcanzo a escuchar en la distancia que el concierto terminó y nos vamos.. ¡Nos vamos! Por fin acabó el sufrimiento. Así que tomo el carro y lo llevo a su casa, luego de fingir que estaba concentrada en el camino, llegamos a su casa y de la mejor manera posible, le explico por qué es que no podemos funcionar. Recibo una grata sorpresa al ver como, con aparente "madurez" recibe lo que digo.

Regreso a mi casa, me pongo la pijama y abrazo la almohada mientras me repito el consuelo de tontos: Seguro hay alquien mejor esperando por mi.

Al día siguiente, me levanto y luego de la rutina de aseo mañanero, me dirijo al pc... Quiero revisar mi correo, y mirar la actividad reciente de mis contactos en las redes sociales... Y ahí descubro la razón de mi apatía: actualizó el estado 3.810 veces, de las cuales me mencionó abiertamente el 50%, en el otro 25% hablaba de detalles específicos de nuestra relación y en el resto, daba las razones por las cuales me odia abiertamente y no quiere volver a tener una relación seria. Mi bandeja de entrada tiene 1.000 correos, casi todos de sus amigos insultándome... Se me había olvidado que los jóvenes son como los prímaparos de la U: andan en manada y si te metes con un no, te metes con la manada... Pero no se quedan en eso, la mayoría, me ha dado la mayor ofensa de la vida social virtual: Me ha eliminado de su lista de amigos. Siento vergüenza del mismo modo y en sentido contrario que la Señorita Antioquia más famosa de la historia. Me suicido, es decir, cierro todas mis cuentas de redes sociales. Voy al psicólogo. Nooooooooooooo... Despierto.

Ahora todo tiene sentido... Al menos, para mi...