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30 de marzo de 2012

Cuentos del Amor escandaloso y Olvidó que me quería

¡Hola! Esta entrada es muy especial, porque no la hice yo, sino una amiga muy querida. Cada día cuando me levanto y veo que gracias a este aparatito puedo conectarme con gente tan especial me siento feliz. Gracias al grupo de lectura Pre-Textos, conocí a Elena o Pelusa, autora del blog "El diario de la pelusa", una entrañable compañera de debates de libros, una artista natural que me ha inspirado uno que otra trabajo manual, pues en su sección "Proyecto creativo semanal" tiene unas cosas tan maravillosas, que me hacen dar un poco de envidia (yo no tengo tantas habilidades). Pero lo bueno, es que por encima de la envidia está la bonita amistad que hemos forjado, en medio de lo que la distancia nos permite. Así que ella, muy amablemente me recomendó un autor cubano: Miguel Ángel Fraga, y no sólo eso sino que me mostró la reseña que hizo en su blog de los libros que leyó y me permitió compartirla con ustedes, se las voy a pegar tal cual, para que vean todo el cariño que hay en esas letras, ¿quién no se anima a leer el libro?

Cuando Misuangelo y Silvita me dieron aquel premio tan especial, además de las cosas tan lindas que dijeron de este espacio, lo que más me entusiasmó fue la posibilidad de leer uno de los libros de Miguel Ángel Fraga(Misuangelo), aquellos que tantas veces había visto y hasta codiciado en su blog. Por eso, cuando unos pocos días después, me llegó un pequeño paquete con no solo uno sino dos de sus libros, uno de cuentos y una novela, en cuanto terminé de dar saltos de alegría  y agradecerle con amplitud su generoso envío al autor, inmediatamente me senté a disfrutarlos.

 Aunque me tentaba más la novela, el primero que leí fue Cuentos del amor escandaloso. ¿Por qué lo escogí para comenzar? Pues porque hacía muchísimos años que no salía de mi zona de confort en cuanto a lectura se refiere y el reto me estimulaba. Por el título, imaginaba que encontraría una selección de cuentos eróticos, y si bien no me equivoqué y cada cuento rezuma erotismo, a veces elegante, a veces hasta descarnado, hay mucho más en ellos. Los personajes llegan a hacerse entrañables a fuerza de simpatías y tristezas acumuladas bajo la piel. Vidas auténticas desenvolviendo sus pasiones en una Habana desconocida para mí, a pesar de que cada calle o esquina se pareciera sobremanera a aquellas que recorrí durante casi treinta años de mi vida. 

La misma ciudad castigada por el sol del trópico, con sus limonadas heladas –único refugio salvador-, con sus balcones llenos de ropa tendida, con sus dimes y diretes corriendo de boca en boca como pólvora, con sus voluptuosidades y todas sus locuras, es el trasfondo de la novela Olvidó que me quería. Trasfondo que, por otra parte, se niega a serlo y se vuelve protagonista a voluntad mostrando sus entresijos al tiempo que se desarrollan tres historias paralelas que nos hablan de amores difíciles, incomprendidos, escondidos o abiertos, insospechados, amores en fin que una vez más nos confirman que el camino recto nunca es el mas seguro… 

Los encantos de estos libros son evidentes: los personajes y sus historias hacen que la vida te salte al rostro casi en cada palabra; la ciudad te envuelve y te seduce para mostrarte el espectáculo no siempre agradable de sus entrañas; pero –si me permiten decirlo- lo que más disfruté realmente fue el lenguaje utilizado, la manera en que el autor deja caer aquí y allá frases populares, refranes, términos locales… Más que simplemente contar una historia te inserta en ella y, llenándote los pulmones con el aire del Malecón habanero, te deja vivirla en cuerpo y espíritu junto a los protagonistas. 

¿Los recomiendo? ¡Si! Creo que en estos dos libros, que quería reseñar juntos por parecerme partes de una sola obra, hay material para satisfacer los gustos de una gama de lectores bien amplia, desde los que van solo buscando el erotismo hasta aquellos que gustan de indagar en el alma humana.


Elena, mil gracias por prestarme tus "post" para que los lectores que por aquí pasan tengan la posibilidad de conocer nuevos autores... Y bueno, y por ponerme en contacto con él, ¡ha sido maravilloso!