CONTACTO

Si deseas deseas ponerte en contacto conmigo, envíame un correo: elcementeriodeloslibros@gmail.com

Buscar en El Cementerio de Libros

Ofertas en Linio

22 de febrero de 2012

Proyecto Adictos a la escritura: Especial San Valentín

¡Hola! Bueno, hoy toca publicar el proyecto de febrero de Adictos a la escritura. La idea era hacer nuestro propio Cupido y partir de ahí, hacer un relato. En fin, me costó mucho y al final, me salió un relato no muy creativo y divertido (me juzgo muy fuerte porque el del mes pasado me divirtió demasiado y me siento aún muy orgullosa de él). Pero al menos, lo usé para decir algo que realmente pienso...Espero que les guste:



Ya no lo soporto más. Debo contar la historia como realmente es. Los humanos deben enterarse de lo equivocados que han estado. Yo, Cupido no soy el tierno bebé con alas, arco y flechas que dibujan. Yo, soy un monstruo. Feo, de un azul horrible. Un poco sordo y bastante ciego. Supongo que lo han notado porque nunca les doy a quien quieren y sobre todo, siempre hago las parejas más absurdas del mundo. Pero hay algo mucho más importante que deben saber: El efecto de mi “veneno” no es eterno como les gusta hacer creer sólo para sufrir en mi nombre y cometer más estupideces de las normales. Yo juego con ustedes para divertirme y para que se diviertan, así que espero que les quede bien claro que cuando el “amor” deja de ser divertido, deja de ser tierno y puro como ese bebé con el que me simbolizan, entonces todo el efecto de mi juego ha pasado.
Ilustraré mis palabras con un ejemplo. La historia de Juan y María.
Un par muchachos universitarios. Él, estudiante de Ciencias políticas. Ella, estudiante de economía. El uno se imaginaba haciendo grandes cambios en el mundo, la otra dirigiendo las reuniones de Junta Directiva de una gran multinacional. Ese día, tenía ganas de jugar, quería ver qué tan cómico podía resultar la relación de ese par de “polos opuesto” o al menos, eso era lo que parecían. Así que aproveché el momento en que tropezaron en la cafetería, y sus miradas se cruzaron hice mi mejor esfuerzo, apunté y ¡zás! La flecha dio en el blanco perfectamente. Sus corazones habían quedado unidos.
Al principio todo era como me gusta que sea: tolerancia, curiosidad, paciencia, amor. Buscando cada uno la manera de coincidir con el otro. Cada vez eran situaciones más rebuscadas, hasta que se hizo evidente la atracción y Juan tomó la iniciativa de hablarle:
¿Qué tal es la Cátedra del profesor Aristizabal?
María, sorprendida no solo porque el muchacho por fin le hablaba sino porque conocía su horario le dijo:
─Si no fuera porque es obligatoria para graduarme, no la vería. ¿Cómo sabes que voy a esa clase?
─´Tengo clase en el salón del lado con el Loco Zapata.
─ ¡Oh! Cierto. Nos hemos cruzado en alguna ocasión.
Disimulando lo mucho que la alegraba saber que no estaba paranoica ni el chico era un acosador.
Decidieron sentarse juntos a almorzar. Hablaron de todo. Y les pareció muy divertido compartir con alguien tan diferente a ellos mismos. María no iba nunca a Teatro, pero Juan la invitó a ver una obra, ella aceptó y hasta se divirtió, vio algo que nunca antes había visto. María quiso pagar el favor a Juan invitándolo a cine. Aunque por principios, no le parecía del todo correcto. Después de varias salidas, pudieron cada uno entrar en el mundo del otro y se dieron cuenta cuán diferentes eran.
Llegados a este punto solo quedaban dos caminos, ser conscientes que cada uno debía renunciar a un poquito de su propio mundo para poder encajar en el del otro, o simplemente andar por caminos diferentes. Luego de mucho meditar y discutirlo, decidieron darse una oportunidad.
A todos nos gustaría creer que ellos tuvieron la paciencia y fortaleza para entenderse, pero seamos realistas: eso no pasa en la vida real. Los humanos son egoístas. Cada uno en el fondo guardaba la esperanza de que el otro cambiara y se transformara en lo que esperaba que fuera. En este punto yo ya no jugaba, no me parecía divertido porque ninguno de los dos era feliz de corazón, sólo aparentaban estar bien. Y es cierto que se enamoraron, pero no de la persona que tenían al lado, sino de aquello en lo que se imaginaron que esa persona se convertiría con su ayuda.
Pero el cambio nunca llegó y a la hora de tomar sus vidas profesionales, María llegó se instaló en una gran multinacional y Juan, al otro lado, en una ONG que luchaba contra las políticas explotadoras de empresas como aquella que María representaba.
Vinieron los gritos, las discusiones y los ataques… Así terminaron cada uno en el hospital. Entre tanto grito se habían atacado y ahora, ambos estaban agonizantes. No había nada que yo pudiera hacer. Sólo esperar a que despertaran y esperar una oportunidad para lanzarles otra flecha que los separara y pusiera fin a esa vida tan absurda que algún día decidieron iniciar en mi nombre.
Pero no fue así… No despertaron jamás. Todos empezaron a decir que era culpa del amor que los había cegado y enloquecido. Eso es falso. Yo soy feo, pero sé que los humanos me representan con un bebé porque es la máxima expresión de lo que es el amor: ternura, comprensión, diversión y pureza. Cuando alguna de estas falta, ya no hay amor, ya no soy yo. Así que por favor, ya no me culpen de sus tonterías. Los locos son ustedes por convencerse de algo que jamás podrá ser real.

15 comentarios:

  1. ¡Qué dark! Es una visión más bien negra del amor, pero me gustó mucho. :D ¡Felicidades!

    ResponderEliminar
  2. jajaja yo un robot y tu un monstruo, andamos apañadas ^^ muy buen relato wapa!!!

    Un besazo :)

    ResponderEliminar
  3. No está mal y tiene algunos puntos muy buenos pero(sí, hay un pero)en el principio, empiezas diciendo(como cupido)

    "soy un monstruo. Feo, de un azul horrible. Un poco sordo y bastante ciego. Supongo que lo han notado porque nunca les doy a quien quieren y sobre todo, siempre hago las parejas más absurdas del mundo. Pero hay algo mucho más importante que deben saber: El efecto de mi “veneno” no es eterno como les gusta hacer creer sólo para sufrir en mi nombre y cometer más estupideces de las normales. Yo juego con ustedes para divertirme y para que se diviertan, así que espero que les quede bien claro que cuando el “amor” deja de ser divertido, deja de ser tierno y puro como ese bebé con el que me simbolizan, entonces todo el efecto de mi juego ha pasado."
    Y después acabas diciendo;
    "Yo soy feo, pero sé que los humanos me representan con un bebé porque es la máxima expresión de lo que es el amor: ternura, comprensión, diversión y pureza. Cuando alguna de estas falta, ya no hay amor, ya no soy yo. Así que por favor, ya no me culpen de sus tonterías. Los locos son ustedes por convencerse de algo que jamás podrá ser real.
    Como verás, totalmente contradictorio lo uno de lo otro. Y eso sin quitarle merito a tú relato, que lo tiene(quitando una de las partes, el comienzo o el final. Si no, ya te digo, cupido, como todo ser humano, se contradice.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja...Si, puede ser una contradicción, pero casi siempre en el amor nosotros mismos terminamos contradiciéndonos, ¿no? XD

      Eliminar
  4. ¡100% de acuerdo con tu pobre cupido!, el amor es puro, y aun ante obstaculos no busca solo su propio bienestar, cuando algo falla o la pareja olvida que ama al otro TAL COMO ES, y aunque cambiara, deja de ser amor, jajaj echandole la culpa de todo al amor, si, los humanos estamos locos XD
    Me ha gustado mucho tu historia, gracias por compartirla :)

    ResponderEliminar
  5. Estoy de acuerdo de que la mayoría de las personas culpan a Cupido cuando les cosas le salen mal, como había dicho antes, la historia de este famoso personaje de la mitología griega no es nada rosa.

    Angélica, me encantó tu historia. Mostrastes una vida de una pareja que se vive en la vida real.

    Me siento muy orgullosa, debo felicitarte.

    Saludos Karuna ^^

    ResponderEliminar
  6. ¡Gracias por leerme y comentar! Ari, con ese comentario tan lindo, ya me siento más tranquila...De verdad que me salió tan simple...Pero me alegra que les haya gustado =)

    ResponderEliminar
  7. ¡Te ha quedado genial!
    Es verdad que muchas personas no quieren a su pareja tal como son y esas parejas nunca llegan a nada bueno.
    Muy buena visión de Cupido ya que es todo lo contrario a lo que imaginamos.
    En fin me encantó :)
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  8. Me encantó Emma!! Es cierto, cuando falta algunos de los ingredientes que caracterizan al amor no es por culpa de Cupido!!
    Bien se puede dar la mano con el mío eh??jeje

    Un abrazote, gracias por leer mi texto y comentarme!!

    ResponderEliminar
  9. ¡Jolín Emma! Hemos escrito dos relatos totalmente diferentes (aunque en el fondo no lo son tanto) jajaja. Yo lo pongo ahí todo adorable y tú como un monstruo, pero sí que tienes razón, el flechazo se le puede achacar al Cupido. Lo que hagamos después, eso ya es cosa nuestra y de nuestra madurez y capacidad de sacrificio.
    ¡Me ha gustado mucho!
    ¡Un besito!

    ResponderEliminar
  10. Ema: Difícil, muy difícil es el amor, tanto, que cupido nunca queda bien. Ya sea bello y gentil, o feo e inconsciente, nadie puede entenderlo, más que nada porque él cumple con su misión y los enamorados se encargan de echarla a perder.
    Muy interesante tu exposición: Doña Ku

    ResponderEliminar
  11. Hummm, interesante, desde luego. Una visión bastante crítica del amor. El relato está muy bien, y da pié a la reflexión. Besos!

    ResponderEliminar
  12. ¡Hola! Aunque me puse triste,me gusto mucho tu relato, yo creo que simboliza la idea de que si el 14 de feb. cupido dispara,no toca cultivar todo el año la semilla de amor que nos dejo :)

    ResponderEliminar
  13. totalmente de acuerdo con Cupido: la culpa no es del amor, sino de nosotros mismos

    ResponderEliminar
  14. ¡Muchas a gracias a todos mis compañeros de Adictos por darse una pasadita y dejarme su opinión! Esos comentarios son los que me ayudan a mejorar cada día...Nos leemos en el próximo ejercicio...

    ResponderEliminar

Deja una huella de tu paso por este espacio...